estamos en construcción


ANTONIO MATEOS MARTÍN DE RODRIGO


...............

LA
PALABRA

“EXTREMADURA”
(Historia, crítica etimológica e historiográfica y restitución de su significado).


(refundación de la teoría de las “extremaduras”, inicialmente “zonas de pasto”, situadas en las primeras fronteras cristiano-musulmanas y, a partir de Nebrija, “invernaderos”, en base, además, a la triple división del territorio de los reinos cristianos que dedicaban los “extremos” de sus poblaciones al pasto de los ganados y que generalizaron la denominación al mejor y mayor grupo de zonas de pasto, las actuales Extremaduras hispano-portuguesas, situadas sobre los invernaderos musulmanes, objetivo estratégico de la Reconquista según los resultados del estado actual de la historiografía medieval).


MI TIEMPO YA TIENE SU PALABRA
El tiempo trae palabras en las manos,
deseo vertical, y trae respuestas
donde se van pudriendo los olvidos,
...
Hay que esperar que el tiempo
se deshaga en el barro y que madure
la simiente enterrada ( ... ).
Mena Cantero, Francisco.

Depósito Legal. BA-19-04.

lunes, 24 de diciembre de 2007

EPÍLOGO: CALAMONTE, INVERNADERO DE LA TRASHUMANCIA PREHISTÓRICA DURANTE EL PERÍODO CALCOLÍTICO.

Al dar por concluído este librito he reconocerle a la Historia de Calamonte su decisiva aportación a este estudio que surgió al abrir un prólogo explicativo a las relaciones entre sus gentes y el Honrado Concejo de la Mesta. De aquí que finalize este trabajo abriendo un nuevo capítulo a lo que, en su día, será la Historia del pueblo de mis antepasados paternos.

El pueblo de Calamonte se encuentra situado en el centro de un territorio que, desde el Paleolítico Inferior, ha hecho posible, holgadamente, la vida de hombres y animales. Este espacio se encuentra delimitado, a grandes rasgos, por las Sierras de Calamonte la Mayor y La Menor(actualmente de los Mártires y Cabrerizas), por la de la Moneda, por el Puerto de Sevilla, por la Sierra Gragera y por el río Guadiana hasta Cubillana.

Hemos decidido denominarle Término Natural o Histórico de Calamonte porque en él se han desarrollado tanto la historia como la vida económica del pueblo. Y esta correspondencia le viene tan proporcionada que el propio Ayuntamiento de Mérida en 1608, tras haberlo baldiado, nombraba a dicho territorio como “Exido de Calamonte”:
Pues bien, desde que Breuil, en 1933, publicó los resultados de sus investigaciones sobre las pinturas rupestres de esta zona, efectuadas en 1916, se sabe que, desde los tiempos más remotos, los hombres han vivido en estos lugares. Concretamente Breuil encontró restos del Paleolítico Inferior, una Estación Musteriense entre las Sierra de las Cabrerizas y de San Serván:
Ortiz Macías, en su investigación sobre las pinturas rupestres de esta zona, observa que “todos los abrigos de pinturas rupestres están próximas a caminos naturales de comunicación” [1]que, en el caso de Calamonte, son de llegada.

Nos explicamos; estos parajes, por sus posibilidades agrícolas y pastoriles, no son un lugar de paso, como el solar emeritense, sino de destino. Calamonte poseía todos los elementos necesarios para la vida de los cazadores, de los agricultores y de los ganaderos primitivos.

Respecto a estos últimos escribe Ortiz Macías: “Las actividades económicas que aparecen más representadas son la caza y el pastoreo...No hemos encontrado ninguna escena que nos hable de la actividad agrícola; hecho difícil de explicar si pensamos que sería una de las actividades primordiales de su economía.

En relación con ella...la representación de un carro, lo que nos habla de una situación agrícola avanzada”[2] .

Pues bien, según Ortiz Macías, estas representaciones corresponden al período de la Edad del Cobre o Calcolítico: “En general y con los conocimientos que existen hasta el momento, podemos decir que nos encontramos en un contexto arqueológico fechado en época Calcolítica, y más concretamente en el Calcolitico pleno-final ”[3] .

Por todo ello hemos de considerar, basándonos en los resultados de las investigaciones de Caro Baroja y Ortiz Macías, que el territorio histórico de Calamonte fue uno de los primeros invernaderos que, durante, la Prehistoria, inauguraron la Trashumancia en la Peninsula Ibérica.









Hubo un momento en que todos los extremeños compadecíamos a Extremadura porque creímos que su historia era historia de pobreza y de marginalidad; en aquel contexto escribí a mediados de los años setenta:

Dios te alivie, Extremadura;
llena eres de frías sombras:
la vejez está contigo.
Maldita entre las tierras,
bendito el vientre tuyo,
engendrador de hombres tristes.
Mísera tierra mía,
madre de los hombres que padecen hambre,
ruega por nosotros, soñadores,
y no nos dejes caer en
el cansancio: mas libéranos
del sueño. Amén.
Publicado en el diario “HOY”