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ANTONIO MATEOS MARTÍN DE RODRIGO


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LA
PALABRA

“EXTREMADURA”
(Historia, crítica etimológica e historiográfica y restitución de su significado).


(refundación de la teoría de las “extremaduras”, inicialmente “zonas de pasto”, situadas en las primeras fronteras cristiano-musulmanas y, a partir de Nebrija, “invernaderos”, en base, además, a la triple división del territorio de los reinos cristianos que dedicaban los “extremos” de sus poblaciones al pasto de los ganados y que generalizaron la denominación al mejor y mayor grupo de zonas de pasto, las actuales Extremaduras hispano-portuguesas, situadas sobre los invernaderos musulmanes, objetivo estratégico de la Reconquista según los resultados del estado actual de la historiografía medieval).


MI TIEMPO YA TIENE SU PALABRA
El tiempo trae palabras en las manos,
deseo vertical, y trae respuestas
donde se van pudriendo los olvidos,
...
Hay que esperar que el tiempo
se deshaga en el barro y que madure
la simiente enterrada ( ... ).
Mena Cantero, Francisco.

Depósito Legal. BA-19-04.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

19. LA SOLUCIÓN. EL OTRO ORIGEN ETIMOLÓGICO DE LA PALABRA "EXTREMADURA": EL VOCABLO VETERINARIO “STREMMA - STREMMATIS” DEL LATÍN TARDÍO PROCEDENTE DEL

LATÍN TARDÍO PROCEDENTE DEL GRIEGO CLÁSICO “EXTREMMA- STREMMATOS”.

A falta de una actitud unánime sobre el origen de la palabra “Extremadura”, aplicada a la región que lleva tal nombre, la etimología nos proporciona otro vocablo complementario para nuestra teoría. A su vez e, indistintamente, el verbo “Estremar” puede derivarse de una palabra del griego clásico, “stremma, stremmatos” utilizada en el latín tardío como “stremma, stremmatis”: “Con el derivado del lat. extremus - escriben Corominas y Pascual-parece haberse confundido en romance un vocablo independiente, el griego "luxación" y "retortijón de los intestinos", muy empleado como término de albeitería en griego y en lat. tardío stremmma F, con sus derivados stremmare "luxar" e instremmare "reducir o enderezar una luxación”[1] .

Según Pabón la palabra griega “stremma” además significa “dislocación” [2]; es decir, “separación”; Blánquez le aporta la acepción de “relajación” [3]y sitúa su aparición en el latín tardío con Pelagonio en el siglo IV de n. e. en su Tratado de Veterinaria[4] .

Para la Albeitería, antigua denominación de la práctica veterinaria, la “luxación” es una “desviación y dislocación de las superficies articulares de los huesos de los animales .Las lugaciones son más frecuentes en las extremidades de los animales, sobre todo en los jóvenes”[5], leemos en el Diccionario Enciclopédico de Agricultura, Ganadería e Industrias Rurales.
N. B. La palabra “lugación”, sinónima y parahomófona de “luxación” ha tenido continuidad en español asociándose al concepto de “lo más lejano”, el “extremo”; al respecto escribe García de Diego: “193. * dislocare, dislocar.- En el Poema de Alexandre se halla la frase a desloga que ha sido diversamente interpretada: “Fueron los indianos a desloga corridos”; ... 1884. En el Glosario de Sánchez se interpreta “lejos, a lugares apartados”; Morel -Fatio, desconociendo la palabra cree que debe corregirse por a deshora IV, 43. Significa “a desloga”, “a un lado, aparte”. Una forma claramente vulgar es el arag. deslogar “dislocar los huesos”... El derivado deslogadura “dislocación de un hueso”, lo encuentra en un documento de Binéfar de 1735”[6] .

Corominas y Pascual comprueban la marcada sinonimia entre los respectivos derivados de “extremus” y de “stremma” a través de “estremmare” e “instremmare”, tanto en España como en el resto de Europa:
A. a. “extremar”, discernir distinguir, “fallar” (propiamente “separar”) y frecuente desde el s. XIII en español y en portugués... y al parecer con el carácter derivado popular de extremos: Setenario ... Partidas” [7].

A renglón seguido Corominas y Pascual recomiendan comparar con: 1. “Destremar” en el Poema de Alexandre, hoy conservado en Asturias” “separar una cosa de otra” [8].
N. B. En varios códices del Fuero Juzgo aparece la palabra “destremar” como sinónima de “estremar” en el Libro IV Título II, Ley 13:
- “...... y el padre que se casar deve mostrar todas las cosas de los fiios de parte de su madre ...”(Códice del conde de Campomanes ).
- “...y el padre que se casar deve mostrar e destremar todas las cosas de los fiios de parte de su madre...” .(Códices del marqués de Malpica, primero, de la Biblioteca de los Estudios Reales, de la Biblioteca real, tercero, del Colegio Mayor de san Bartolomé y del Escorial, segundo, cuarto y sexto)

- “...y el padre que se casar deve estremar todas las cosas de los fiios de parte de su madre[9]...”
2. El provenzal “estremar” “guardar, poner en su sitio”, es decir, “separar”.
3. El gallego “estremar” “separar, distinguir” en el gallego de las Cantigas”.
B.1. El logudorés antiguo “instrumare”, “destruir, abortar”.
2. Los occitanos antiguos “estremir” que significa lo mismo y “estremar” “arrancar, abolir, suprimir”.
3. El italiano “stremare” “reducir, cercenar”.
4. El francoprovenzal “etremá” “ahogar, asfixiar”.
5. El beamés “estrema” “quitar”.
6.Y el sajambre “sacar la leche mazada del ballico, separada ya de la manteca; apartar los jatos de la vaca cuando maman”.

No obstante Corominas y Pascual no se inclinan por uno u otro origen: “Es difícil precisar hasta qué punto ha influido EXTREMUS en todo esto y si acepciones como “fallar” y “guardar” “poner en su sitio”, vienen de este adjetivo latino o más bien de INSTREMMARE” [10].

Aunque este problema carece de importancia advertimos que la palabra de origen, si latina o griega, es de imposible solución; la estructura consonántica griega y latina /tr/ y, por ende, indoeuropea, tiene como Común Denominador Semántico Subyacente el de “separación”.

Incluso, en la prehistoria de la lengua española, aparece un derivado de “extra” con significación sinonímica: “Una forma popular de la misma preposición “yestra” “excepto” se empleó en la época preliteraria y se documenta en las “Glosas Silenses”, 285, con la grafía “gestra” [11], escribía Menéndez Pidal..

Menéndez Pídal en “Orígenes...” le añade a “extra”, junto a “excepto” la acepción de “salvo” [12], característica, también de los “extremos” como otras zonas dedicadas a pastos que estaban “coteadas”, en un principio, al parecer por parte del monarca. Así lo pone de manifiesto la concesión de pastos por parte de Sancho II: “plenariam licentiam de pascere et destare et tenere suas cappannas per omnes meos montes de Auca et de Pineca et per rigo de Caprones et per Quintanar et per Palomero et in totos montes de Aslanzo et de Isieto et in pascuis de Iurga et de Campo et de Spinosa de Castella Vetula et in Karranca et usque ad Somrostro et in omníbus montibus de Transmera et in illis de Val de Karrieto et Val de Toranço,et in illis montibus de Fluena, sive in totos illos montes de Asturiís et de Capeçon et de Apleca usque ad ripera de Deba ... et in Valçalamio et in Cerrato et in Bonamatre et in Serrezuela sive in omnibus extremis partibus” [13].
N. B. La palabra “extremar”, según la Academia de la Lengua, a través de su Diccionario de Autoridades daba por caducado el uso de las acepciones “separar, apartar y dividir una cosa de otra”[14] a mediados del siglo XVIII.

No obstante el dramaturgo Lope de Vega lo utilizaba por entonces:
“Volando las pajas van .
Extremado queda el trigo
dese limpio y candeal ...”[15] .

Actualmente la Real Academia recoge de nuevo esta acepción[16]en su Diccionario de 1992.