estamos en construcción


ANTONIO MATEOS MARTÍN DE RODRIGO


...............

LA
PALABRA

“EXTREMADURA”
(Historia, crítica etimológica e historiográfica y restitución de su significado).


(refundación de la teoría de las “extremaduras”, inicialmente “zonas de pasto”, situadas en las primeras fronteras cristiano-musulmanas y, a partir de Nebrija, “invernaderos”, en base, además, a la triple división del territorio de los reinos cristianos que dedicaban los “extremos” de sus poblaciones al pasto de los ganados y que generalizaron la denominación al mejor y mayor grupo de zonas de pasto, las actuales Extremaduras hispano-portuguesas, situadas sobre los invernaderos musulmanes, objetivo estratégico de la Reconquista según los resultados del estado actual de la historiografía medieval).


MI TIEMPO YA TIENE SU PALABRA
El tiempo trae palabras en las manos,
deseo vertical, y trae respuestas
donde se van pudriendo los olvidos,
...
Hay que esperar que el tiempo
se deshaga en el barro y que madure
la simiente enterrada ( ... ).
Mena Cantero, Francisco.

Depósito Legal. BA-19-04.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

1. REFUNDACIÓN ETIMOLÓGICA DE LA PALABRA “CAÑADA”. LA CAÑADA COMO SINGULAR “DEFESA”.

La palabra “cañada” debe tener una significación similar a la de la palabra “dehesa”. Excepción hecha de sus respectivas extensiones y del período más o menos largo de su utilización, en esencia, ambas son terrenos “acotados” para el pasto.

La “dehesa” nos dice el Diccionario de Autoridades es “Parte ó porción de tierra, sin labranza, ni cultivo, destinada solamente para pasto de ganados” [1].

Según Corominas y Pascual la palabra “cañada” se derivaría de “canna” en el sentido de “caño” por el cual sale el líquido de la cañada”[2]. El Diccionario de Autoridades especifica que tiene su origen en el nombre “Canál, porque en los campos lo paréce este camino, que en algunas partes es en barrancos, que semejan mejor á la canál”[3] . Por otra parte Menéndez Pidal observó en el Poema del Cid la palabra “cañados” con la significación de “cerraduras, candados”: “Al abandonar su casa el Cid, dejaba los postigos sin cerradura; Bello ... halló esto poco claro, y leyó: “uzos sin estrados”, fundándose en la Crónica Particular del Cid ... Por otra parte, un ilustre romanista me proponía interpretar cañado de cannatu ... Pero el sentido de “cerradura” es indudable: “e vi en la diestra mano del que estaua en la siella, un libro escripto dentro e fuera, cerrado con siete cannados”, etc.” [4].

A la palabra “cañada” le conviene el concepto de “canna” como “cerradura” y “candado”, subyacente en el anterior, ya que como dice el Diccionario de Autoridades: “ Cañada. El camino, que tienen los ganádos Merinos para pasar á extremo ... el qual no se puede romper para labrar, ni embarazar en modo alguno” [5], y como precisa Klein: “En realidad, estas cañadas no eran más que el trozo de camino lindante con tierra cultivada, pues el camino que cruzaba por terreno libre no se acotaba, ni se designaba de modo especial” [6].
N. B. Dice Caxa de Leruela: “En esto se erró el Doctor Avendaño, porque entendió que habían de pasar siempre por cañadas acordeladas, y la cañada se entiende entre panes, y viñas que se les debe paso por ellas de noventa varas de ancho, y se han descepar las viñas, y pacer los sembrados, y deshacer las huertas, molinos, casas y cualesquiera edificios y otros impedimentos, que hubiere en las Cañadas hasta salir a los pastos públicos, y concejales, por donde libremente pueden pastar, paciendo las hierbas y bebiendo las aguas, donde pastan, y abrevan los ganados de los pueblos”[7] .

A propósito y, definitivamente, decía Aitken: “Las cañadas, más que rutas eran pastos alargados”[8]. “Pastos alargados” o al paso, añadimos nosotros, entre otros más extensos y duraderos: los agostaderos de la Sierra o de las “tierras altas”, los extremos del norte y los invernaderos del sur, los extremos de las “tierras llanas”.